¿QUÉ ME OCURRE?


“Me siento nervioso, angustiado, con ansiedad durante todo el día y estoy más preocupado por controlar mis sensaciones de ansiedad y no pasarlo mal que por mi propia vida, por mi trabajo,familia…”

 

“Me siento triste, desanimado, no me apetece hacer nada excepto acostarme, dormirme y no pensar. Sólo quiero dormir para olvidar, no tengo ganas de comenzar un nuevo día, será igual, con las mismas sensaciones, pensamientos…”

Esto son ejemplos habituales de lo que suelen sentir personas con ansiedad, en el primer caso, o con depresión, en el segundo caso. Casi todos nos hemos sentido así, o de modo parecido, en algún momento de nuestra vida. Tener ansiedad o estar deprimido no significa estar enfermo, se trata de un problema emocional, un problema que se puede resolver, un problema para el que existen soluciones. Soluciones basadas en terapias que han demostrado su eficacia. No busques milagros, ni arreglar los problemas emocionales con “terapias” llamativas o rebuscadas. Si una persona tiene un problema psicológico lo ideal es acudir al psicólogo.

 

¿SE PUEDE SOLUCIONAR MI PROBLEMA?

A lo largo de tu vida has ido cambiando continuamente, tanto tu físico como tu forma de pensar y actuar. Ahora lo que vamos a hacer es dirigir ese cambio para que se produzca más rápidamente y en la dirección deseada. El cambio terapéutico supone un aprendizaje de nuevas conductas más sanas y útiles para manejar ciertas situaciones que te resultan difíciles y te crean un profundo malestar. Pero el cambio implica deseo de cambiar y trabajo por tu parte. Al cambiar serás más “tu mismo”, ya que habrás eliminado aquellos problemas que no te dejaban crecer como persona. El éxito de la terapia depende de muchos factores, pero el más importante es tu trabajo y dedicación. Si te implicas a fondo tu problema se puede solucionar. Así lo demuestran los datos experimentales y los estudios sobre el tema.